¿El limón no irrita? ¿Cómo puede estar en un producto para piel sensible?
Es una buena pregunta y tiene una respuesta concreta.
El limón exfolia y "reseca" por su ácido cítrico, pero ese ácido solo actúa como tal cuando el producto es ácido. Esta máscara está formulada a pH neutro, y a ese pH el ácido cítrico está neutralizado: químicamente pasa a ser una sal, y ya no queda ácido libre que pueda actuar sobre la piel.
Lo que sí se mantiene es la parte antioxidante del extracto: la vitamina C y los flavonoides. Por eso acá el limón protege, no exfolia.
Es un buen ejemplo de algo que en cosmética se pasa por alto seguido: un ingrediente no hace siempre lo mismo. Depende de en qué concentración está, en qué vehículo y a qué pH. El mismo extracto de limón en un producto ácido se comportaría de otra manera.
¿Es lo mismo que la máscara que usa mi cosmetóloga?
Sí, la misma fórmula. En el gabinete se usa el envase de 250 g, que rinde más de 40 sesiones; este de 100 g es la versión para tener en casa.
¿Puedo usarla después de un peeling?
Sí, es uno de sus usos principales. Consultá igual con tu profesional cuántos días después y con qué frecuencia, porque eso depende del peeling que te hayan hecho.
¿Sirve si tengo rosácea?
Es una de sus indicaciones. Está formulada para contener, no para tratar, y por eso funciona bien en piel que reacciona fácil. Si tenés rosácea diagnosticada, conviene que tu tratamiento de base lo defina un profesional.
¿Se puede usar en cuello y escote?
Sí. Son zonas que suelen quedar afuera de la rutina y que reaccionan igual o más que la cara al sol y al frío.